La sarcopenia es una complicación frecuente en pacientes con enfermedad hepática crónica (EHC), asociada a mayor riesgo de caídas, hospitalización, deterioro funcional y peor pronóstico general. Aunque se han descrito sus mecanismos y prevalencia, existe poca información sobre su progresión longitudinal, especialmente en relación con el deterioro funcional y la pérdida segmental de masa muscular. El diagnóstico de sarcopenia se basa en la combinación de baja fuerza muscular y masa de músculo esquelético. La fuerza de agarre es el parámetro más utilizado para evaluar la fuerza, mientras que la masa muscular puede medirse mediante tomografía computarizada (TC), absorciometría de rayos X de energía dual (DEXA) o análisis de impedancia bioeléctrica (BIA). A diferencia de la TC, BIA no implica exposición a radiación, permite evaluaciones repetidas y segmentadas, lo que lo convierte en una herramienta ideal para el seguimiento clínico.
En este estudio* se analizaron los cambios anuales en masa de músculo esquelético y fuerza de agarre en 856 pacientes con EHC (469 hombres y 387 mujeres) atendidos entre 2016 y 2021 en el Hospital Universitario de Iwate, Japón. Se empleó el modelo InBody720 para el análisis de composición corporal y dinamometría manual para medir la fuerza de agarre. La sarcopenia se diagnosticó de acuerdo con los criterios del Asian Working Group for Sarcopenia (AWGS), que definen como punto de corte un IMME <7.0 kg/m² en hombres y <5.7 kg/m² en mujeres, junto con fuerza de agarre <28 kg en hombres y <18 kg en mujeres.
Los pacientes fueron clasificados en dos grupos: aquellos con hepatitis crónica (HC) y con cirrosis hepática (CiH). Los resultados mostraron que la progresión de sarcopenia medida por la tasa de cambio de masa muscular y fuerza, fue significativamente más rápida en pacientes con CiH que en aquellos con HC (p<0.01). La pérdida de fuerza fue el cambio más marcado, especialmente en hombres con CiH. La masa muscular de las piernas mostró el mayor descenso en ambos sexos. El análisis multivariado confirmó que la CiH fue un factor independiente asociado con la pérdida de masa muscular en extremidades inferiores y con el deterioro de la fuerza de agarre.
En conclusión, la progresión de la sarcopenia en la EHC está determinada por la reducción progresiva del IMME y de la fuerza de agarre, siendo más acelerada en pacientes con CiH. La evaluación con BIA proporciona una herramienta clínica segura y confiable para monitorear la pérdida muscular y orientar intervenciones personalizadas en etapas tempranas.
Modelo utilizado: InBody 720
Parámetros utilizados: Fuerza de agarre, Análisis de Masa Magra Segmental, Índice de Masa de Músculo Esquelético.
Palabras clave: IMME, masa muscular esquelética, enfermedad hepática crónica, fuerza muscular.
Concepto clave: Índice de Masa de Músculo Esquelético (IMME)
Es un parámetro que se puede medir con el análisis de impedancia bioeléctrica, permite evaluar cuantitativamente la cantidad de músculo esquelético en relación con la estatura. Un IMME bajo es uno de los criterios centrales para el diagnóstico de sarcopenia y se asocia con mayor riesgo de complicaciones clínicas.
Referencia:
Endo K, Kakisaka K, Kuroda H, et al. Annual changes in grip strength and skeletal muscle mass in chronic liver disease: observational study. Sci Rep. 2023;13:1648. doi:10.1038/s41598-023-28528-w